“En nuestra retaguardia se había creado una situación política muy original y que no tenía precedentes. La autoridad del gobierno republicano era nominal. El régimen en nuestra zona no tenía ya nada que ver con el Estatuto Jurídico de la Constitución de la República, se había realizado una revolución, es decir un cambio violento en las relaciones políticas y sociales, en gran parte espontáneo. La propiedad privada, casi en todos sus aspectos grandes y medianos (fábricas, fincas, inmuebles) había sido de hecho confiscada y puesta en manos de comités diversos que la administraban o malbarataban a su gusto, con los antiguos propietarios muchas veces fuera de la ley por sus simpatías por los rebeldes.”
Manuel Tagüeña, “Testimonio de dos guerras”
Manuel Tagüeña, por entonces jefe de milicias comunistas, se refiere a la situación de la retaguardia del frente de Guadarrama en el verano de 1936.